La persecución contra los cristianos en Pakistán continúa: familias abandonan sus casas por temor a la violencia
Más de veinte familias cristianas se vieron obligadas a abandonar sus hogares en la provincia de Punjab, Pakistán, luego de que una mezquita local acusara a un pastor cristiano de presunta blasfemia. El incidente vuelve a poner de manifiesto la difícil realidad que enfrentan miles de creyentes en uno de los países donde la persecución religiosa es más intensa.
La situación ocurrió en la aldea de Jhulan, donde alrededor de 40 familias cristianas viven como una pequeña minoría entre una población mayoritariamente musulmana.
¿Qué provocó la huida de las familias cristianas?
Según informó Morning Star News, las tensiones comenzaron el 3 de julio, cuando desde los altavoces de una mezquita se acusó públicamente al pastor Sajeel Robin, actualmente residente en Estados Unidos, de haber difundido en redes sociales videos relacionados con el islam.
De acuerdo con el defensor de derechos humanos Joseph Nayyar, el pastor suele publicar debates religiosos y contenidos donde analiza el islam desde una perspectiva cristiana.
El conflicto aumentó cuando algunos familiares del pastor, que aún viven en Pakistán, compartieron esos videos en grupos de WhatsApp. Poco después, líderes musulmanes locales comenzaron a llamar a la comunidad para actuar contra lo que calificaron como “contenido blasfemo”.
La policía pidió a los cristianos abandonar la aldea
Ante el creciente riesgo de violencia, la policía acudió rápidamente al lugar y recomendó a las familias cristianas salir temporalmente de sus viviendas.
Muchos huyeron llevando únicamente lo indispensable, dejando atrás sus pertenencias por temor a sufrir ataques similares a los ocurridos anteriormente en otras regiones del país.
Las autoridades también colocaron bajo protección policial al padre y a otros familiares del pastor para evitar posibles agresiones.
La intervención evitó una tragedia
Joseph Nayyar explicó que la rápida actuación de la policía, junto con la mediación de líderes comunitarios y varios residentes musulmanes, impidió que la situación terminara en un ataque masivo.
Los líderes locales persuadieron a la multitud de no tomar represalias contra cristianos inocentes y aseguraron que cualquier investigación seguiría los procedimientos legales.
Posteriormente, algunos familiares del pastor ofrecieron disculpas públicas, tras lo cual los líderes musulmanes firmaron una declaración indicando que los perdonaban.
Gracias a este acuerdo, las familias cristianas pudieron regresar a sus hogares, aunque la incertidumbre continúa y no se descartan futuras acciones legales.
Un país marcado por las leyes de blasfemia
Las leyes de blasfemia en Pakistán han sido ampliamente criticadas por organizaciones internacionales de derechos humanos debido a que, en numerosas ocasiones, son utilizadas para realizar acusaciones falsas contra minorías religiosas.
Basta una simple denuncia para desencadenar amenazas, violencia colectiva e incluso asesinatos, aun antes de que exista una investigación judicial.
Los cristianos, que representan apenas una pequeña fracción de la población pakistaní, se encuentran entre los grupos más vulnerables.
El recuerdo del ataque de Jaranwala sigue presente
El temor de las familias cristianas tiene fundamento.
En agosto de 2023, la ciudad de Jaranwala fue escenario de uno de los peores ataques contra la comunidad cristiana en años.
Tras acusaciones de blasfemia contra dos cristianos, enormes multitudes incendiaron iglesias, destruyeron viviendas y obligaron a cientos de familias a huir.
Más de 20 iglesias fueron atacadas y alrededor de 80 viviendas resultaron destruidas o gravemente dañadas.
Este episodio continúa siendo un símbolo de la vulnerabilidad que enfrentan los creyentes en Pakistán.
Pakistán sigue siendo uno de los países más peligrosos para los cristianos
Con una población compuesta aproximadamente por un 96 % de musulmanes, Pakistán continúa figurando entre las naciones donde seguir a Cristo implica un alto costo.
Según la Lista Mundial de la Persecución 2026 elaborada por Open Doors, el país ocupa el octavo lugar entre los lugares más difíciles del mundo para ser cristiano.
Las presiones incluyen:
- Acusaciones falsas de blasfemia.
- Violencia de turbas.
- Discriminación laboral y educativa.
- Conversiones forzadas.
- Secuestro y matrimonio forzado de jóvenes cristianas.
- Amenazas constantes contra iglesias y líderes cristianos.
La Iglesia necesita perseverar en medio de la persecución
La persecución contra los cristianos no es un fenómeno nuevo. Jesús advirtió que quienes le siguieran enfrentarían oposición por causa de su nombre.
La Iglesia en Pakistán continúa dando testimonio del evangelio en medio del sufrimiento, recordando las palabras del Señor:
“Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.” (Mateo 5:10, RVR1960)
Los creyentes de todo el mundo pueden sostener a sus hermanos pakistaníes mediante la oración, el apoyo a ministerios que sirven en la región y la difusión de estas noticias para crear conciencia sobre la realidad que enfrentan millones de cristianos perseguidos.

