En medio de las fechas Fin de Año, un atentado con arma de fuego cobró la vida de un reconocido un pastor en el municipio de Fundación, Magdalena.
Según Christian Solidarity Worldwide (CSW), organización que defiende la libertad religiosa, José Otoniel Ortega estaba celebrando el inicio del 2026 con su familia cuando fue baleado por hombres armados.
El crimen ocurrió alrededor de la medianoche del 31 de diciembre en el barrio Santa Elena, en la ciudad de Fundación, departamento del Magdalena. El pastor fue rescatado y trasladado al hospital, pero no sobrevivió a las heridas.
José Ortega está afiliado a la Iglesia Evangélica Cuadrangular y se desempeñó como líder en Fundación.
En un comunicado en redes sociales, la denominación describió a José como un pastor amado, un siervo fiel, un hombre que caminó con Dios, que predicó la Palabra con amor y dedicó su vida a servir al Reino.
Violencia contra líderes cristianos
La muerte del pastor causó conmoción e indignación entre la comunidad cristiana en Colombia.
El Consejo Colombiano de Iglesias Evangélicas emitió un comunicado condenando el asesinato de Ortega y pidiendo el fin de la violencia contra los líderes religiosos en el país.
Este suceso entristece no solo a su familia y congregación, sino también a toda la iglesia en Colombia. Alzamos la voz en defensa de la vida, exigiendo justicia, paz y el fin de todas las formas de violencia que siguen destruyendo hogares y comunidades, declaró el consejo.
Las autoridades del Magdalena investigan el caso en conjunto con la Fiscalía General de la Nación.
“CSW extiende nuestras más profundas condolencias a la familia y la comunidad eclesial del Pastor José Otoniel Ortega por esta pérdida”, dijo la Directora de Defensa de CSW, Anna Lee Stangl, en un comunicado.
Enfatizó: “La naturaleza del ataque al señor Otoniel Ortega, mientras celebraba la Nochevieja con su familia, deja claro que se trató de un asesinato premeditado y selectivo”.
La persecución religiosa en Colombia
Según Christian Solidarity Worldwide, el asesinato de José Ortega es el último de una serie de ataques contra líderes religiosos en Colombia.
Al menos 10 líderes protestantes fueron asesinados y un sacerdote católico fue secuestrado entre diciembre de 2024 y noviembre de 2025. En enero del año pasado, un pastor también fue asesinado en Magdalena.
Colombia alberga una importante comunidad evangélica, pero las regiones rurales y las zonas selváticas, marcadas por más de medio siglo de conflicto armado por el control territorial, siguen representando entornos de alto riesgo para los cristianos.
“Los grupos guerrilleros, generalmente vinculados a bandas de narcotraficantes, se han vuelto más poderosos y controlan más territorio”, explicó Puertas Abiertas en su informe anual sobre Colombia.
La organización que defiende a los cristianos perseguidos advierte que “estos grupos atacan frecuentemente a los cristianos, especialmente si los perciben como opositores a los negocios de los cárteles y las pandillas”.
Por esta razón, “los líderes cristianos están particularmente en riesgo: son vistos como una amenaza debido a su capacidad de influir en los jóvenes, quienes son reclutados por las pandillas y constituyen gran parte de las filas de los grupos guerrilleros”.
Colombia ocupa el puesto 46 en la Lista Mundial de Vigilancia 2025 de Puertas Abiertas.

