La promoción oficial de un gran festival LGBTQ+ en Israel volvió a encender el debate entre política, turismo y fe, esta vez por el lugar escogido para el evento.
La cuenta oficial de Israel en X confirmó la realización de “Pride Land”, un gigantesco festival LGBTQ+ que se celebrará del 1 al 4 de junio cerca del Mar Muerto, en una zona que muchos relacionan históricamente con Sodoma y Gomorra.
El evento promete transformar el desierto en una ciudad activa las 24 horas, con 15 hoteles, playas, espectáculos continuos y artistas reconocidos. Los organizadores aseguran que será el festival LGBTQ+ más grande jamás realizado en Medio Oriente.
Aaron Cohen, principal productor del proyecto, declaró que invirtieron millones de dólares para construir “una ciudad desde cero” en medio del desierto, buscando crear una experiencia de celebración permanente durante cuatro días.
Sin embargo, el anuncio provocó una fuerte reacción en redes sociales. Muchos criticaron que el lugar elegido esté vinculado simbólicamente con Sodoma y Gomorra, ciudades mencionadas en Génesis 19 como ejemplo del juicio de Dios sobre el pecado.
Michael Lillie cuestionó el evento diciendo: “¿Por qué aquí? Se están burlando de Dios”. También reaccionaron figuras conservadoras y cristianas como y, quienes expresaron preocupación por el simbolismo espiritual del festival.
Para muchos creyentes, este hecho refleja el choque cada vez más evidente entre la cultura moderna y los principios bíblicos. La historia de Sodoma sigue siendo vista como una advertencia seria sobre lo que ocurre cuando una sociedad normaliza aquello que ofende a Dios.

