Durante la reunión anual del Foro Económico Mundial, celebrada este miércoles 21 de enero en Davos, Suiza, el presidente de Argentina, Javier Milei, pronunció un discurso ante una audiencia de líderes políticos, empresariales y académicos, en el que hizo un llamado directo a Occidente a retomar los valores cristianos como base moral y de civilización.
En una intervención marcada por fuertes críticas al socialismo y a lo que denominó la “degradación ética de Occidente”, Milei sostuvo que la actual crisis global no es solo económica o política, sino profundamente moral. Según afirmó, la supervivencia de la civilización occidental depende de un regreso a sus raíces espirituales e históricas.
“Si queremos escapar de nuestro sombrío presente, debemos redescubrir la inspiración en la filosofía griega, abrazar el derecho romano y regresar a los valores judeocristianos, que nos permitirán salvar a Occidente”, expresó el mandatario argentino ante el auditorio.
Aunque abordó temas económicos y defendió las ideas del liberalismo clásico, Milei enfatizó que no existe contradicción entre eficiencia económica y moralidad.
Citando a pensadores liberales y economistas de la Escuela Austriaca, aseguró que las políticas públicas solo son verdaderamente eficaces cuando se sostienen en principios éticos como la justicia, el respeto a la vida, la libertad y la propiedad privada.
El presidente volvió a cargar contra el socialismo, al que calificó como una ideología que “suena bien en teoría, pero siempre termina mal”.
Como ejemplo, mencionó la crisis de Venezuela, a la que describió como una “narcodictadura”, señalando su colapso económico y social como consecuencia del abandono de la libertad y los valores morales.
En la parte final de su discurso, Milei advirtió sobre la “crisis moral de Occidente”, pero cerró con un mensaje de esperanza. Afirmó que 2026 marca un despertar global hacia las ideas de libertad, destacando especialmente lo que ocurre en Estados Unidos.
“Tenemos un futuro mejor por delante, pero ese futuro solo existe si volvemos a las raíces de Occidente, es decir, a las ideas de libertad”, concluyó.

