El pastor Juan Manuel Vaz ha publicado en su canal un video para hablar de la captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos y las reacciones que este acontecimiento ha despertado, especialmente entre creyentes.
En medio de una avalancha de opiniones políticas, el pastor aclara que su intervención no pretende ser un análisis geopolítico ni económico, sino una reflexión teológica y pastoral sobre la respuesta del pueblo y de la Iglesia ante la caída de un gobierno considerado tiránico por amplios sectores de la población venezolana.
Uno de los puntos centrales del video es la profunda división de opiniones entre cristianos, donde algunos llaman a mostrar misericordia hacia Nicolás Maduro, mientras otros celebran su caída como un acto de justicia largamente esperado. Juan Manuel manifiesta con preocupación que esta polarización ha alcanzado incluso a hermanos en la fe, y denuncia la utilización del suceso por parte de falsos profetas que en el pasado anunciaron liberaciones y cambios políticos que nunca ocurrieron.
El análisis pone especial énfasis en el sufrimiento prolongado del pueblo venezolano, describiendo la alegría colectiva manifestada tras la caída del dictador Maduro como una expresión legítima de alivio y esperanza. Según el pastor, estas celebraciones no deben interpretarse como sed de venganza, sino como el resultado natural de años de opresión, pobreza y pérdida de libertades.
Para respaldar esta idea, se cita Proverbios 29:2: “Cuando los justos dominan, el pueblo se alegra; mas cuando domina el impío, el pueblo gime.”
Desde esta perspectiva bíblica, la reacción popular sería una evidencia del carácter injusto del gobierno que durante años ha liderado Maduro.
Otro eje clave del mensaje es la interpretación de Romanos 13, pasaje frecuentemente citado para exigir sumisión absoluta a las autoridades. El expositor recuerda que el apóstol Pablo escribió estas palabras bajo un imperio injusto, pero también afirma que la autoridad existe para castigar el mal, no para perpetuarlo.
En este marco, se sostiene que quien obra correctamente no debe temer a la justicia, mientras que quien ha gobernado con abuso y corrupción debe enfrentar las consecuencias legales de sus actos.
El pastor Vaz concluye con una distinción fundamental: la misericordia de Dios puede alcanzar a cualquier pecador, incluso a un tirano como Maduro , pero esto no elimina la responsabilidad de responder ante la justicia.

