La cuidad de Juiz de Fora, en el estado de Minas Gerais, Brasil, se ha visto conmocionada, luego de que un hombre asesinara a cinco miembros de su propia familia, entre ellos su padre, un pastor evangélico jubilado, y un niño de apenas cinco años.
La tragedia ha generado profundo dolor e indignación en la comunidad cristiana local, que describe a las víctimas como una familia acogedora y muy querida por la iglesia y el vecindario.
El pastor jubilado fue identificado como João Batista Fernandes Souza, de 74 años, reconocido por su labor pastoral en la Iglesia del Nazareno Unidos en Cristo. Junto a él murieron su esposa, de 63 años; dos hijas, de 44 y 47 años; y su nieto Gabriel Costa, de 5 años. El autor del crimen, un hombre de 42 años e hijo del pastor, fue detenido horas después y confesó los asesinatos.
Según informó la Policía Militar, el ataque ocurrió de forma rápida y secuencial en un conjunto de viviendas del barrio Santa Cecília. El agresor esperó a que una de sus hermanas saliera al portón para iniciar el ataque con cuchillos.
Posteriormente, apuñaló al resto de las víctimas dentro de la vivienda, incluyendo al niño, que se encontraba en la parte superior de la casa. Una cámara de seguridad captó parte del ataque inicial.
Las víctimas fueron encontradas por otro hijo del pastor, quien al salir a trabajar se topó con la escena. Poco después, la policía localizó al sospechoso en su apartamento, donde intentaba limpiar la ropa manchada de sangre.
La Policía Civil investiga la motivación del crimen. La delegada Camila Miller señaló que el detenido afirmó haber planeado los asesinatos durante la madrugada y alegó conflictos antiguos con su padre, aunque su relato fue considerado incoherente y aún no se confirman posibles trastornos mentales.

