El número de interrupciones voluntarias del embarazo sigue aumentando cada año en el país, donde el aborto está permitido hasta el sexto mes por cualquier motivo.
Escocia volvió a encender el debate internacional tras registrar un nuevo récord de abortos en 2025. Según datos oficiales publicados por Salud Pública de Escocia, durante el último año se realizaron 18.783 abortos, la cifra más alta jamás registrada en el país.
El aumento ha generado fuertes reacciones debido a que representa un crecimiento del 55% en comparación con 2016, cuando se practicaron 12.135 interrupciones de embarazo.
Además, la tasa de abortos entre mujeres de 15 a 44 años alcanzó 17,6 por cada 1.000 mujeres, muy por encima de la tasa de 11,9 registrada hace menos de una década.
Uno de los principales factores señalados detrás del incremento es el crecimiento de los llamados “abortos caseros”, permitidos mediante el acceso a píldoras abortivas sin necesidad de asistir presencialmente a una clínica.
“Las leyes más extremas del mundo”
La controversia aumentó luego de que el ex primer ministro Humza Yousaf recomendara permitir el aborto por cualquier motivo hasta las 24 semanas de gestación.
La organización provida Right to Life UK reaccionó duramente y aseguró que, si las recomendaciones avanzan, Escocia podría terminar teniendo “una de las leyes de aborto más extremas del mundo”.
El grupo también denunció las nuevas leyes sobre las llamadas “zonas de acceso seguro”, implementadas en septiembre de 2024.
La legislación establece zonas de protección obligatorias de 200 metros alrededor de clínicas de aborto, consideradas las más amplias jamás adoptadas a nivel mundial.
Dentro de estas áreas están prohibidas las protestas, las conversaciones consideradas influyentes, las pancartas e incluso las oraciones silenciosas cerca de las clínicas.
Las restricciones también podrían aplicarse en residencias privadas o iglesias ubicadas dentro de las zonas protegidas.
Quienes violen la normativa pueden enfrentar multas de hasta 10.000 libras esterlinas o sanciones económicas ilimitadas en casos más graves.
La ley además autoriza al gobierno escocés a ampliar aún más las áreas restringidas si así lo considera necesario.
El tema ha provocado intensos debates en redes sociales y entre organizaciones religiosas, provida y grupos defensores de los derechos reproductivos.

