En medio de los desafíos de Zambia, un esfuerzo misionero busca llevar la Palabra de Dios a nuevas personas
El pastor y misionero Bernard Phiri bautizó a seis personas en Zambia después de que completaran la formación para la membresía de la iglesia. Este acontecimiento destaca la importancia de las misiones cristianas, la enseñanza bíblica y el compromiso de llevar el evangelio a las comunidades locales.

Misión cristiana en Zambia: llevar el evangelio a las comunidades
En el distrito de Sinda, Zambia, el pastor y misionero Bernard Phiri continúa su labor en la Iglesia Bautista Reformada de Chitawe, donde sirve como colaborador de HeartCry Missionary Society. Según la información compartida, seis personas fueron bautizadas el mes pasado después de completar un curso de membresía de ocho semanas.
Este acontecimiento representa una oportunidad para reflexionar sobre la importancia de la misión cristiana en Zambia y el compromiso de las iglesias locales con la proclamación del evangelio y la formación de discípulos.
La labor misionera no consiste únicamente en anunciar las buenas nuevas de Jesucristo. También implica enseñar las Escrituras, acompañar a quienes profesan fe en Cristo y procurar que los nuevos creyentes comprendan las verdades fundamentales del cristianismo.
Zambia, como otros países del África subsahariana, enfrenta diversos desafíos sociales y económicos. Sin embargo, no se dispone de información específica que permita determinar cómo afectan estas dificultades a la congregación de Chitawe o al trabajo particular de Bernard Phiri.
En medio de los diferentes contextos que afrontan las comunidades, las iglesias locales desempeñan un papel importante en la proclamación del evangelio, la enseñanza bíblica y el acompañamiento espiritual de sus miembros.
Seis personas bautizadas después de recibir formación bíblica
Uno de los aspectos destacados de esta noticia es que las seis personas bautizadas completaron previamente ocho semanas de formación para la membresía de la iglesia.
Este proceso pone de relieve la importancia de preparar a quienes desean incorporarse formalmente a una congregación. La enseñanza bíblica permite estudiar las doctrinas fundamentales de la fe, comprender el significado del bautismo y conocer las responsabilidades que acompañan la vida cristiana dentro de la iglesia local.
En Mateo 28:19-20, Jesucristo encargó a sus discípulos hacer discípulos de todas las naciones, bautizarlos y enseñarles a guardar todo lo que él había mandado.
La Gran Comisión, por tanto, no se limita a comunicar un mensaje. También incluye el bautismo y la enseñanza continua de la Palabra de Dios. La formación de nuevos creyentes es una parte esencial de la tarea que Cristo encomendó a su iglesia.
Los bautismos celebrados en Chitawe recuerdan que el trabajo misionero requiere perseverancia y compromiso con la enseñanza de las Escrituras, para que quienes profesan fe en Jesucristo puedan crecer en el conocimiento de la verdad.
El desafío de llevar la Palabra de Dios mediante las misiones cristianas
La proclamación del evangelio constituye el centro de la misión de la iglesia. Los misioneros y pastores que sirven en diferentes regiones del mundo participan en esta labor mediante la predicación, la enseñanza bíblica y el cuidado de las congregaciones.
El trabajo de Bernard Phiri en Zambia permite recordar la necesidad de orar por quienes dedican sus esfuerzos a anunciar a Cristo y formar creyentes comprometidos con las Escrituras.
La misión cristiana también exige reconocer que cada comunidad tiene circunstancias particulares. Por ello, el servicio misionero debe desarrollarse con fidelidad bíblica, amor al prójimo y conocimiento de las necesidades de las personas a quienes se anuncia el evangelio.
El apóstol Pablo escribió en Romanos 10:14: «¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído?».
Estas palabras destacan la importancia de proclamar el mensaje de salvación. Las personas necesitan escuchar las buenas nuevas de Jesucristo, quien murió por los pecadores y resucitó para que todo aquel que cree en él tenga vida eterna.
Por esta razón, las misiones cristianas continúan siendo fundamentales para la iglesia: anuncian el evangelio, enseñan la Palabra de Dios y procuran que los discípulos crezcan en la fe y la obediencia a Cristo.
La importancia de apoyar a los misioneros y las iglesias locales
La labor misionera requiere oración, perseverancia y el compromiso de las iglesias que participan en la proclamación del evangelio. Los pastores necesitan apoyo para enseñar fielmente las Escrituras, cuidar de sus congregaciones y formar a nuevos creyentes.
En 2 Timoteo 2:2, el apóstol Pablo exhortó a transmitir la enseñanza recibida a personas fieles que también fueran capaces de enseñar a otros. Este principio bíblico muestra la importancia de formar discípulos que puedan transmitir fielmente la verdad de generación en generación.
Por eso, la noticia de los seis bautismos en Zambia invita a considerar cómo las iglesias pueden participar en la obra misionera: orando por los obreros, apoyando la enseñanza bíblica y promoviendo el establecimiento de congregaciones comprometidas con el evangelio.
También es importante orar por Bernard Phiri, por la Iglesia Bautista Reformada de Chitawe y por las seis personas bautizadas, para que sean afirmadas en la fe y crezcan en el conocimiento de Jesucristo.
Oremos por las misiones cristianas en Zambia
El bautismo de estas seis personas recuerda que la obra misionera también avanza mediante el servicio constante de pastores y congregaciones locales. Más allá de los grandes eventos, la formación de discípulos requiere enseñanza, acompañamiento y fidelidad a la Palabra de Dios.
Como iglesia, podemos orar para que el Señor fortalezca a los misioneros, provea para las necesidades de las congregaciones y permita que el evangelio sea anunciado fielmente en Zambia y en otras naciones.
La misión no termina con la profesión de fe o el bautismo. La iglesia está llamada a hacer discípulos, enseñar las Escrituras y acompañar a los creyentes para que permanezcan firmes en Cristo.
Que el Señor conceda fruto a la pr
