En medio de crecientes restricciones religiosas en China, los cristianos locales siguen compartiendo el Evangelio con valentía y esperanza. Aunque el gobierno comunista ha endurecido las reglas sobre contenidos cristianos y evangelismo en internet, los creyentes no se detienen.
La organización China Partner mantiene contacto constante con líderes y seminaristas chinos a través de WeChat y mensajes de texto. Eric Burklin, de esta entidad, anima a los hermanos: “Necesitamos solo permanecer fieles en este momento. Permanecer fieles y conectados con nuestros hermanos y hermanas en China y con nuestro liderazgo pastoral allí”.
Añadió que harán “todo lo que esté a nuestro alcance, dentro del sistema, para servir a Cristo, permanecer fieles y alcanzar el máximo de personas posible para Jesús”. A pesar de las limitaciones, un pastor chino declaró con convicción: “Cuando las restricciones gubernamentales cierran puertas, Dios abre ventanas”.
Esta frase se ha convertido en un lema de aliento para muchos que enfrentan la represión.
Burklin relató que un profesor de un seminario en Wuhan responde siempre con un emoji sonriente y palabras de gratitud.
El profesor escribió: “Sabes que todavía estamos haciendo lo que Dios nos llamó a hacer. Soy muy grato porque tú también estás haciendo lo que Dios te llamó a hacer”.
Estos intercambios breves y discretos mantienen viva la comunión entre los creyentes. Antes las visitas a iglesias y seminarios eran más abiertas; ahora requieren autorización hasta para reuniones pequeñas.
La estrategia actual incluye invitar a los líderes a encuentros en hoteles sin necesidad de registro oficial. Mientras esperan reanudar el ministerio presencial, China Partner busca formas creativas de servir. Burklin invitó a orar para que los visados de turista sigan abiertos y el gobierno no los restrinja.
Incluso ante un líder como el presidente Xi Jinping, Burklin eligió cambiar su corazón: “Tenemos una reacción negativa a líderes poderosos que consideramos malos o anticristianos, pero ellos son hombres y mujeres que Dios creó a su imagen”. Ahora ora por su alma con amor y preocupación genuina.

