Cuando el dolor llega sin aviso, muchas certezas se ponen a prueba. En una conversación reciente, el exsenador de EE.UU Dr. Ben Sasse compartió lo que Dios le ha estado enseñando mientras enfrenta una muerte cercana por cáncer.
El exsenador Ben Sasse confesó que una frase del pastor Tim Keller —que antes le parecía “extraña”— hoy cobra un sentido profundo y desgarrador.
Sasse relató que conoció “relativamente bien” a Keller y habló con él varias veces mientras el pastor agonizaba, irónicamente, también por cáncer de páncreas. En esos días, Keller repetía una frase que lo marcó:
“Odio esto, pero nunca querría volver a la vida de oración que tenía antes del cáncer de páncreas”.
Cuando la escuchó por primera vez, Sasse pensó: “Eso es bastante extraño”.
Hoy, enfrentando la misma enfermedad, ya no le parece extraño… le parece real.
Un diagnóstico que no deja margen
En diciembre de 2025, Sasse anunció públicamente que tiene cáncer de páncreas en etapa 4 y que sabe que morirá por esta enfermedad. Sin embargo, dejó claro que no se rendirá “sin pelear”.
“Esperamos en un Libertador real—un Dios que rescata, nacido en un tiempo real, en un lugar real… pero la ciudad eterna—con fundamentos y sin cáncer—todavía no”.
En una entrevista publicada en el canal de YouTube de Sola Media, donde conversó con Dan Bryant y Michael Horton, Sasse reveló que apenas siete semanas después del diagnóstico, su situación se agravó.
“Mi torso está lleno de tumores”, dijo con franqueza.
Comenzó como cáncer de páncreas… y ahora tiene “cinco-más-o-menos tipos de cáncer”. La cirugía, simplemente, “no tiene sentido”.
Paz en medio del terremoto
En medio de la tormenta, Sasse citó Filipenses 1:21:
“Vivir es Cristo, y morir es ganancia”.
Lejos de sonar resignado, habló de una paz inmediata junto a su esposa Melissa:
“Nos sentimos inmensamente bendecidos de que mi esposa y yo estuviéramos inmediatamente en paz con todo esto”.
Tiene dos hijas de 22 y 24 años, y un hijo de 14 que aún vive en casa. Por ellos, dijo, siente “una obligación de intentar pelear un poco”.
Cuando el sufrimiento cambia la oración
El cáncer no es deseable. No es romántico. No es fácil.
Pero, como dijo Keller… puede transformar la vida de oración.
Sasse ahora entiende lo que antes le parecía incomprensible: cuando todo tiembla, el evangelio deja de ser teoría y se convierte en ancla. Cuando el cuerpo se debilita, la esperanza se fortalece.
Porque cuando todo se reduce a lo esencial, solo queda una verdad que sostiene el alma:
Vivir es Cristo. Y morir… es ganancia.

