El Dictador de Corea del Norte, Kim Jong Un, reta a Dios al presentar arma capaz de “derrotar cualquier protección divina”
La declaración del dictador marcó la ceremonia de presentación de cincuenta nuevos vehículos lanzamisiles en la plaza de la Casa de la Cultura de Pyongyang. Kim Jong Un supervisó personalmente el despliegue de este sistema de artillería de corto.
El dirigente norcoreano afirmó que estos lanzacohetes están equipados con inteligencia artificial y tecnologías avanzadas de guiado, adaptados para cumplir «misiones estratégicas», término que implica su propósito nuclear.
En tono desafiante, el jefe máximo de Pyongyang señaló que está «más que claro» que una vez que se use esta arma, «la infraestructura militar y el sistema de mando de nuestros adversarios se derrumbarán de golpe», sus palabras son una confrontación directa con el Dios viviente que gobierna las naciones.
Los expertos militares estiman que estos cohetes de 600 milímetros tienen un alcance de aproximadamente 400 kilómetros, suficiente para alcanzar todo el territorio de Corea del Sur desde la frontera. Con ojivas nucleares, una batería lanzando cuatro o cinco proyectiles podría destruir una base aérea completa, según análisis del Instituto Nacional de Unificación de Corea.
La presentación de estas armas ocurrió en preparación para el Noveno Congreso del Partido de los Trabajadores, donde Kim anunciará nuevos planes para ampliar las capacidades nucleares de sus fuerzas armadas.
El régimen ya posee misiles de largo alcance potencialmente capaces de alcanzar el territorio continental de Estados Unidos, además de sistemas dirigidos contra aliados de Washington en Asia.
Corea del Norte se retiró del Tratado de No Proliferación Nuclear en 2003 y desde entonces ha intensificado sus pruebas misilísticas a pesar de las sanciones internacionales.
El régimen considera a Estados Unidos su principal adversario «histórico y existencial», seguido de Corea del Sur, a quien ha calificado recientemente como su «enemigo principal» en lugar de buscar la reconciliación.

