
El presidente Donald Trump declaró en una entrevista telefónica a “Fox & Friends” que cree que ayudar a negociar el fin de la guerra entre Ucrania y Rusia podría ser clave para alcanzar el cielo.
La conversación tuvo lugar tras la visita de Volodymyr Zelensky y otros líderes europeos a la Casa Blanca, donde discutieron intentos de lograr un acuerdo de paz en el conflicto iniciado con la invasión rusa en 2022.
Trump lamentó la cantidad de vidas ucranianas y rusas perdidas en el conflicto y subrayó el impacto en civiles de ambos países. Afirmó que poner fin a la guerra podría salvar unas 7,000 vidas cada semana.
“Quiero intentar llegar al cielo si es posible. Escucho que no me va muy bien. […] Pero si puedo llegar al cielo, esto será una de las razones”, declaró el presidente de 79 años en referencia a mediar en la paz entre Ucrania y Rusia.
La nota señala que, aunque Trump asoció terminar la guerra con obtener la salvación eterna, la Biblia enseña claramente que las buenas obras, aunque valiosas, no son suficientes para la salvación, la cual solamente se obtiene por medio del arrepentimiento de pecados y aceptar a Cristo como Señor y Salvador.
Textos como Tito 3:5 resaltan claramente que solo la fe en Cristo es el fundamento para la vida eterna, según la doctrina cristiana.
No es la primera vez que Trump genera debate con comentarios relacionados con la fe. En 2015, reconoció ante activistas cristianos que no estaba seguro de haber pedido perdón a Dios, considerando la comunión como una forma de hacerlo, y justificó su posición diciendo: “Intento no cometer errores por los cuales tenga que pedir perdón”.
Tras sobrevivir a un atentado en 2024, atribuyó su vida a la intervención de Dios, asunto del cual hace eco frecuentemente en sus discursos.
El encuentro más reciente con Zelensky y otros líderes siguió a una cumbre entre Trump y Putin en Alaska. Trump se mostró esperanzado de lograr una reunión trilateral entre EE.UU, Rusia y Ucrania para alcanzar una solución al conflicto.
Que este tema sea de reflexión para muchos sobre el verdadero significado de la salvación y el papel de la fe, recordando que las buenas acciones deben nacer de un corazón transformado y reconciliado por gracia, no como moneda de cambio para la eternidad.