
Cherry Elizabeth Vann, recientemente nombrada como la 15ª arzobispo de Gales, respondió a quienes cuestionan su estilo de vida lésbico. Afirmó que nunca sintió condena divina por su orientación: “Nunca escuché a Dios decirme, quién eres está mal, a quien amas está mal, estás viviendo en pecado”.
Vann sostiene que las enseñanzas cristianas evolucionan con el tiempo y que la Iglesia debe reflejar una comprensión más amplia del amor de Dios. “No hay un solo punto de vista sobre este asunto, ni siquiera [entre] teólogos y cristianos”, declaró, subrayando la diversidad de opiniones dentro del cristianismo.
Críticas por el apoyo al estilo de vida LGBT
Su nombramiento ha provocado reacciones negativas en sectores conservadores, como la Iglesia Anglicana de Nigeria, que rompió lazos con la Iglesia de Gales. El primado Henry Ndukuba calificó la elección como “una abominación” y una “grave desviación de la Biblia”, citando Romanos 1:26.
El presidente de GAFCON (Conferencia del Futuro Anglicano Global), Laurent Mbanda, también condenó el nombramiento, describiéndolo como “un acto de apostasía” y “otro doloroso clavo en el ataúd de la ortodoxia anglicana”. Estas declaraciones reflejan el creciente distanciamiento entre ramas anglicanas por temas de sexualidad y liderazgo.
Vann expresó su deseo de que la Iglesia Anglicana se vuelva “más inclusiva y más diversa”, sin imponer cambios de pensamiento, sino promoviendo el respeto mutuo. “Sé que estoy donde Dios quiere que esté, y eso es todo lo que importa”, afirmó, y confía en que su vida liderazgo refleje el amor de Cristo.