¿Cómo llegó la Reforma protestante a América Latina? El primer país, su expansión y la llegada del evangelio a nuestro continente
Desde Brasil en el siglo XVI hasta la expansión de las iglesias evangélicas por toda América Latina: así comenzó la historia del protestantismo en nuestro continente.

La Reforma protestante, iniciada en Europa en el siglo XVI, no llegó inmediatamente a América Latina. Mientras Martín Lutero y otros reformadores defendían la autoridad de las Escrituras y la justificación por la fe, gran parte del continente americano estaba bajo el dominio de España y Portugal, donde el catolicismo romano tenía una posición predominante.
Sin embargo, las ideas de la Reforma cruzaron el océano Atlántico. Primero llegaron con expediciones europeas y comunidades protestantes; posteriormente, mediante inmigrantes, sociedades bíblicas y misioneros que establecieron congregaciones en diferentes países.
Pero hay una pregunta histórica interesante: ¿cuál fue el primer país latinoamericano donde llegó el protestantismo y cómo se extendió después al resto del continente?
Para responderla debemos viajar hasta Brasil, a mediados del siglo XVI.
1. Brasil: la primera llegada documentada del protestantismo a América Latina
En aquel momento, Brasil era una colonia portuguesa. Una expedición francesa dirigida por Nicolas Durand de Villegagnon estableció un asentamiento en la bahía de Guanabara, en el actual Río de Janeiro. Esta iniciativa fue conocida como la Francia Antártica.
Entre los franceses que llegaron a la región había personas vinculadas con la Reforma protestante. Posteriormente, en 1557, arribó una expedición de creyentes reformados enviada desde Ginebra, relacionada con la iglesia de Juan Calvino.
El grupo estaba integrado por misioneros y colonos protestantes que buscaban establecer una comunidad donde pudieran practicar su fe.
Entre ellos se encontraban Pierre Richier y Guillaume Chartier, ministros enviados desde Ginebra. Su llegada representó uno de los primeros intentos organizados de establecer una presencia reformada en el continente americano.
¿Cómo fue recibido el protestantismo en Brasil?
La recepción estuvo marcada por conflictos religiosos y políticos.
Inicialmente, Villegagnon había mostrado disposición para recibir a los protestantes, pero posteriormente surgieron desacuerdos relacionados con cuestiones doctrinales, especialmente sobre la Cena del Señor y otras prácticas religiosas.
Las diferencias se hicieron cada vez más profundas. Algunos protestantes fueron expulsados y otros sufrieron persecución.
En 1558, varios creyentes reformados fueron ejecutados después de ser obligados a expresar sus convicciones religiosas por escrito. Estos acontecimientos quedaron asociados con los primeros mártires protestantes de América.
La experiencia francesa en Brasil terminó cuando las fuerzas portuguesas derrotaron y expulsaron a los franceses en 1567.
Un dato importante: Brasil fue escenario de uno de los primeros intentos organizados de establecer una comunidad protestante en América Latina, pero aquel esfuerzo no produjo una presencia evangélica permanente entre la población local.
Por eso es necesario distinguir entre la primera llegada documentada del protestantismo y el establecimiento posterior de iglesias que lograron permanecer y crecer.
2. Brasil volvió a recibir comunidades protestantes en el siglo XIX
En 1810, Portugal y Gran Bretaña firmaron acuerdos comerciales que facilitaron la presencia de súbditos británicos en territorio portugués. Como consecuencia, comerciantes y residentes ingleses pudieron desarrollar sus prácticas religiosas con determinadas garantías.
En 1819 se estableció en Río de Janeiro la primera iglesia anglicana de Sudamérica, destinada principalmente a la comunidad británica residente en Brasil.
Posteriormente, después de la independencia brasileña en 1822, llegaron inmigrantes alemanes que establecieron comunidades luteranas, especialmente en el sur del país. A partir de 1824 se desarrollaron asentamientos de colonos alemanes en Rio Grande do Sul.
Es importante señalar que estas primeras congregaciones estaban destinadas principalmente a los inmigrantes y sus familias. Todavía no representaban una evangelización protestante generalizada de la población brasileña.
Durante el siglo XIX, sin embargo, llegaron misioneros metodistas, presbiterianos, bautistas y congregacionalistas que comenzaron a desarrollar una labor evangelística dirigida también a los habitantes del país.
3. Argentina: uno de los primeros lugares donde se establecieron comunidades protestantes
En 1806, durante las invasiones británicas al Río de la Plata, llegaron militares ingleses, algunos de los cuales permanecieron en la región. Entre ellos había personas vinculadas con las iglesias protestantes.
En 1820 se tiene registro de cultos protestantes celebrados en Buenos Aires en idioma inglés. Posteriormente, el establecimiento de relaciones comerciales con Gran Bretaña favoreció la organización de comunidades anglicanas.
En 1825 se establecieron condiciones para que los británicos pudieran organizar una comunidad religiosa con su propia capilla.
Pero el protestantismo no se limitó a los extranjeros. Durante el siglo XIX comenzaron a llegar misioneros que buscaban compartir las Escrituras con la población argentina.
En 1836, el metodista Fountain E. Pitts llegó desde Estados Unidos con el propósito de organizar una iglesia metodista. Su trabajo fue continuado por otros obreros, entre ellos John Dempster.
Así, Argentina se convirtió en uno de los principales centros de desarrollo de las primeras misiones protestantes en Sudamérica.
4. James Thompson: el hombre que llevó la Biblia a varios países latinoamericanos
Fue un educador y agente de la Sociedad Bíblica Británica y Extranjera que recorrió diferentes países latinoamericanos durante las primeras décadas del siglo XIX.
Su trabajo tuvo una característica particular: no se concentró inicialmente en establecer denominaciones protestantes, sino en distribuir la Biblia y promover la educación mediante el sistema de enseñanza mutua, conocido como sistema lancasteriano.
Thompson llegó a Buenos Aires en 1818, donde impulsó proyectos educativos y la circulación de las Escrituras. Posteriormente, su labor se extendió por otros territorios.
Su recorrido permite comprender cómo la Biblia comenzó a circular por diferentes países en un período de grandes transformaciones políticas.
Esta fue una de las principales rutas de expansión de la distribución bíblica en América Latina:
La ruta de James Thompson por América Latina
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Argentina — 1818
Llegó a Buenos Aires y promovió la educación y la distribución de las Escrituras.
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Uruguay — 1820
Desarrolló iniciativas educativas y de difusión bíblica en Montevideo.
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Chile — 1820
Introdujo ejemplares de la Biblia y promovió el sistema educativo lancasteriano.
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Perú — 1822-1823
Fue invitado a desarrollar proyectos educativos en Lima y trabajó en iniciativas de traducción bíblica al quechua y al aimara.
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Colombia — 1825
Llegó por invitación de Simón Bolívar y promovió la distribución de las Escrituras y la organización de una sociedad bíblica.
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México — 1827
También visitó el país para promover la circulación de la Biblia, aunque enfrentó hostilidades y tuvo que salir en 1830.
Cronología basada en la investigación histórica sobre la distribución de la Biblia en América Latina.
Su labor no debe confundirse con la fundación de iglesias protestantes en todos esos países. Su contribución principal estuvo en la educación y la difusión de la Biblia, aunque su trabajo formó parte del contexto que posteriormente favoreció la expansión de las misiones evangélicas.
5. ¿Cómo llegó la Reforma protestante a Colombia?
La independencia y las transformaciones políticas permitieron una mayor circulación de extranjeros y de literatura religiosa procedente de países protestantes.
Como vimos, James Thompson llegó en 1825 para promover la distribución de las Escrituras. Décadas después se produjo un acontecimiento importante para el establecimiento de iglesias protestantes en el país.
En 1856 llegó el misionero presbiteriano Henry Barrington Pratt, enviado por la Iglesia Presbiteriana de Estados Unidos. Su labor fue fundamental para el establecimiento del presbiterianismo en Colombia.
Pratt desarrolló actividades de predicación, enseñanza y organización de congregaciones, enfrentando las dificultades de trabajar en una sociedad donde el catolicismo tenía una posición predominante.
La presencia presbiteriana fue uno de los antecedentes más importantes del desarrollo posterior de las iglesias evangélicas colombianas.
Durante las décadas siguientes, otras denominaciones comenzaron a desarrollar sus propias actividades misioneras, contribuyendo a que el protestantismo se extendiera a diferentes regiones del país.
6. México, Chile, Perú y otros países: la expansión de las misiones protestantes
México
James Thompson visitó México en 1827 para promover la distribución de la Biblia y proyectos educativos. Sin embargo, encontró dificultades y abandonó el país en 1830.
La Constitución liberal de 1857 y las Leyes de Reforma contribuyeron a transformar el marco de las relaciones entre el Estado y la Iglesia católica. La libertad de cultos quedó expresamente reconocida en 1860.
Durante la segunda mitad del siglo XIX llegaron misioneros presbiterianos, metodistas y bautistas. En 1870 comenzó una importante etapa de organización de la obra bautista estadounidense en México.
Chile
La circulación de Biblias comenzó durante las primeras décadas del siglo XIX, con el trabajo de James Thompson. Posteriormente, la inmigración europea favoreció el establecimiento de comunidades luteranas y anglicanas.
Durante la segunda mitad del siglo XIX se desarrollaron también las misiones metodistas y presbiterianas.
Perú
La presencia de la Biblia estuvo relacionada con las actividades de James Thompson durante la década de 1820. Su interés por la educación y por acercar las Escrituras a las poblaciones indígenas lo llevó a trabajar en proyectos de traducción al quechua y al aimara.
Posteriormente, llegaron misioneros de distintas denominaciones que contribuyeron al establecimiento de comunidades evangélicas.
Uruguay
La distribución bíblica tuvo antecedentes incluso antes de la llegada de Thompson. En 1806 se registra el envío de Biblias al puerto de Maldonado. Más adelante, las comunidades anglicanas y otras expresiones protestantes encontraron espacio para desarrollarse.
Guatemala y otros países centroamericanos
Durante la segunda mitad del siglo XIX comenzaron a establecerse comunidades protestantes y se desarrollaron nuevas iniciativas misioneras. En Guatemala, el gobierno de Justo Rufino Barrios decretó la libertad de cultos en 1873, un acontecimiento importante para el desarrollo de las comunidades no católicas.
La expansión fue progresiva y estuvo relacionada con la inmigración, las sociedades bíblicas, los cambios legales y la llegada de misioneros extranjeros.
7. ¿Cómo recibió América Latina el protestantismo?
La llegada del protestantismo no fue recibida de la misma manera en todos los países.
En términos generales, durante el siglo XIX encontró tres tipos de respuesta.
1. Resistencia religiosa y social
En sociedades donde el catolicismo había sido predominante durante siglos, las nuevas expresiones religiosas generaron oposición. Algunos misioneros enfrentaron restricciones, rechazo social y dificultades para desarrollar sus actividades.
2. Apertura de sectores políticos y liberales
Algunos dirigentes liberales apoyaron la libertad religiosa y consideraron que la presencia de otras confesiones podía contribuir a la educación y la modernización de las nuevas repúblicas. Sin embargo, apoyar la tolerancia religiosa no significaba necesariamente convertirse al protestantismo.
3. Formación de comunidades y nuevas congregaciones
Con el tiempo, las comunidades de inmigrantes y las actividades misioneras permitieron establecer iglesias que comenzaron a recibir personas de la población local.
La expansión fue gradual. Durante buena parte del siglo XIX, el protestantismo siguió siendo minoritario y estuvo concentrado en comunidades de extranjeros y pequeños grupos de conversos.
8. Del siglo XIX al siglo XX: el protestantismo comenzó a crecer entre los latinoamericanos
El Congreso de Panamá de 1916 fue un acontecimiento significativo para la cooperación misionera protestante. Allí se discutieron estrategias para la evangelización del continente y la formación de iglesias.
Posteriormente, el pentecostalismo adquirió una presencia cada vez mayor en diferentes países. Su expansión estuvo acompañada por la formación de congregaciones locales, nuevos líderes y movimientos evangelísticos.
En Brasil, Chile, Argentina, Colombia, México y otros países surgieron comunidades que contribuyeron a transformar el panorama religioso latinoamericano.
También se desarrollaron instituciones de formación teológica, publicaciones cristianas, seminarios y organizaciones dedicadas a la traducción y distribución de la Biblia.
Así, el protestantismo dejó de ser solamente una expresión religiosa vinculada con extranjeros y pasó a formar parte de la realidad religiosa y cultural de América Latina.
Conclusión: de una pequeña comunidad en Brasil a la expansión del evangelio en América Latina
La historia de la llegada del protestantismo a América Latina no puede explicarse mediante un solo acontecimiento. Brasil tuvo una de las primeras experiencias protestantes documentadas en 1555, con la llegada de los franceses y los reformados procedentes de Ginebra. Sin embargo, aquella comunidad desapareció después de los conflictos con las autoridades portuguesas.
Siglos más tarde, durante el XIX, Brasil volvió a recibir comunidades protestantes permanentes. Argentina, Uruguay, Chile, Perú, Colombia y México también comenzaron a experimentar una mayor presencia protestante mediante la distribución de Biblias, la inmigración y el trabajo de los misioneros.
La historia nos permite reconocer que la expansión del protestantismo fue un proceso largo, marcado por dificultades, oposición religiosa, transformaciones políticas y esfuerzos evangelísticos.
Pero más allá de los acontecimientos históricos, hay una verdad que debemos recordar: el centro de la Reforma protestante no era la creación de una nueva identidad religiosa, sino la recuperación de las enseñanzas de las Escrituras.
La salvación es por gracia, mediante la fe en Jesucristo. La Biblia es la autoridad suprema para la iglesia y toda la gloria pertenece a Dios.
Más de cinco siglos después de aquel movimiento iniciado en Europa, América Latina sigue necesitando iglesias que anuncien fielmente el evangelio de Jesucristo y permanezcan firmes en la verdad de la Palabra de Dios.
